Espacio de reflexión para los géologos:

Los profesionales que necesitamos ser hoy

Por: Paula Larrondo

Hoy en día, como geólogos y geólogas, tenemos una oportunidad inesperada de influir en la protección del medioambiente… ¿y cómo?: a través de impartir una educación más robusta, por un lado, y de formar parte de equipos multidisciplinarios de trabajo para la evaluación de temas ambientales, por otro.

No es necesario ser millenial para propulsar la idea de que un geólogo o geóloga, que ejerce su profesión en la actual industria de los recursos naturales, debiera sentir que su trabajo tiene un sentido en el marco de la sociedad a la que pertenecemos, más allá de un rol netamente productivo. El Chile de hoy necesita soluciones sustentables y sostenibles para la exploración, aprovechamiento y gestión de recursos minerales, energéticos e hídricos, así como también para la evaluación y gestión medioambiental de amenazas naturales, tanto desde el ámbito público como privado.

No es de extrañar, por lo tanto, que las nuevas generaciones de jóvenes geólogos, los actuales estudiantes, lleven la delantera y demanden en su formación conocimientos sólidos y habilidades que les ayuden a proteger el medioambiente y a las personas. Y esto no es algo fácil. A pesar de que últimamente, sobre todo con la última crisis en la industria de la minería del cobre, se escucha que existe un exceso de geólogos, al momento de buscar profesores que cubran las áreas menos tradicionales, como peligro y riesgo geológicos, geología ambiental, hidrogeología, ordenamiento territorial y geopatrimonio, se tiende a quedar con la impresión de que faltan profesionales que tengan algunos años de experiencia o estudios de especialización en estas áreas. O, también, faltarían colegas que estén interesados en contribuir con su experiencia y estudios a formar el perfil de geólogos que aún faltan en nuestra sociedad.

Además de lo ya dicho, existe la posibilidad de influir en la protección del medio ambiente por medio de lograr integrar a la geología en equipos multidisciplinarios de trabajo que busquen enfrentar problemáticas ambientales. En la actualidad, sigue siendo poco común que geólogos o geólogas participen de estudios o declaraciones de impacto ambiental de proyectos que no están vinculados directamente a la minería, a pesar de que el terreno donde se emplace el proyecto puede sufrir los efectos de peligros geológicos; la energía que utilice el proyecto podría ser energía geotérmica de baja entalpia o a pesar de que los recursos hídricos sean compartidos con muchos otros actores. Basta con hacer una consulta simple de la formación profesional en las consultoras que ofrecen estos servicios.

El comienzo está en concientizar, en las distintas reparticiones públicas y en empresas de distintos rubros, que la perspectiva geológica es necesaria en los equipos multidisciplinarios al momento de mirar de manera holística e innovadora las problemáticas que enfrentamos en el ordenamiento del territorio y el uso de los recursos, especialmente con las restricciones que nos impone el calentamiento global que estamos experimentando y la demanda por recursos que crece inexorablemente. En este punto es fundamental que el gremio de la Geología fortalezca las habilidades para trabajar en equipo, valorando el aporte de las otras disciplinas y convencidos de que las mejores soluciones son las que resultan de la integración de distintas visiones. Así como también, estar dispuestos a recibir un sueldo semejante al de otros profesionales, igual de preparados que nosotros en sus respectivas disciplinas.

Algunos opinan que el ámbito de la geología debe recuperar el nicho medioambiental que ha quedado en manos de otros profesionales en ámbitos de medioambiente y ordenamiento territorial; pero, tal vez, más que “recuperar” esos espacios, lo que se debería hacer es volver a insertarse aportando desde los profesionales que ya están trabajando en estas áreas, haciendo ver lo beneficioso que puede ser contar con la perspectiva geológica al momento de buscar soluciones. La pertinencia ocurre desde el momento en que hay un conocimiento que aportar a un problema.

Es así, por ejemplo, que sumándose a los equipos técnicos multidisciplinarios que evalúan normativas y leyes, se pueden mejorar las leyes y normativas actuales. Reformas a las leyes sobre concesiones de energía geotérmica, protección de glaciares, al código de aguas y un sin número de normativas medioambientales muchas veces carecen de conocimiento técnico experto de geólogos en esas áreas.

Pero el punto relevante está en sumarse a equipos y provocar los cambios desde el interior de las organizaciones o empresas. No se debe olvidar que en muchas ocasiones son las mismas empresas mineras -o cualquiera que tenga un impacto en nuestro entorno o que compita por los recursos energéticos y/o hídricos-, las que tienen los recursos para hacer cambios sustantivos en el impacto que tienen sus operaciones en la sociedad y en el medio ambiente. Los cambios más sostenibles en el largo plazo y con mayores posibilidades de éxito, son los que surgen de la necesidad de las propias organizaciones.

Los geólogos, producto de su formación, logran un entendimiento integral privilegiado de yacimientos y operaciones; así como también de acuíferos y planes de manejo de cuencas; de los peligros y riesgos de un territorio, porque entienden cómo surgen estos recursos y esas amenazas. Esto los hace una pieza útil en el enfrentamiento de problemáticas medioambientales actuales. Por un lado, aún queda mucho por hacer para reforzar estos conocimientos en la educación universitaria; pero también debemos formar geólogos capaces de comunicar adecuadamente las soluciones que pueden surgir desde nuestra disciplina. Ahí es donde los mismos geólogos deben adoptar una mirada menos crítica y más sencilla.

Hace muchos años, en una operación, un colega ingeniero solía decir que los geólogos de recursos son como los médicos brujos de una tribu: nadie entiende muy bien qué hacen, pero se necesitan. Con los años creo que los geólogos deben dejar de pretender ser los médicos brujos de la Tierra y esforzarse en ser uno más de la tribu… tal vez sean más escuchados.