ENOS: Cambio climático y peligros geológicos

Por: Ivo Véliz (Geólogo)

El fenómeno del Niño fue reconocido inicialmente por pescadores de Perú y Ecuador como una corriente cálida que se presentaba en las costas de estos países a principios de la época de navidad. Actualmente, se conoce por ENOS (El Niño Oscilación del Sur), el cual consiste en periodos en que domina una fase fría conocida como “Niña” y una fase cálida conocida como “Niño” , separadas por una tercera fase llamada fase neutral.

ENOS se presenta con una periodicidad de entre dos a siete años, afectando principalmente las costas de Sudamérica, Sureste Asiático y Australia. Este produce un calentamiento de entre 1 ° C y 3 ° C en las aguas superficiales de una gran franja del océano tropical, afectando la temperatura y nivel de las aguas marinas y también otros parámetros relacionados, tales como la temperatura del aire, la presión atmosférica y la intensidad y/o dirección de los vientos alisios (aquellos que circulan desde los trópicos hacia el ecuador).

En conjunto, todos estos factores afectan a los patrones globales de circulación oceánica y atmosférica y su alteración tiene como consecuencia lluvias torrenciales y periodos muy húmedos, seguidos de períodos de sequía extrema, así también, calentamiento de las corrientes oceánicas, incluida la de Humboldt. Entre los efectos inmediatos, está la alta mortandad de especies que no logran sobrevivir a los cambios de temperatura del océano y consecuentes pérdidas pesqueras. Ocurre también una mayor incidencia de enfermedades, como el cólera, que se transforman en epidemias difíciles de erradicar; o hambrunas, por falta de productividad agrícola, entre otras consecuencias.4


¿Por qué el cambio climático y, en particular, el calentamiento global afecta al fenómeno de ENOS?

Debido al aumento en la emisión de gases invernaderos como el dióxido de carbono (CO2), ozono superficial (O3), óxidos de nitrógeno (NOx), metano (CH4) y compuestos clorofluorocarbonos (CFC), entre otros, se han alcanzado grandes concentraciones de estos en la atmósfera, lo que genera un aumento constante de la temperatura del planeta, conocida como “calentamiento global”.

Los gases acumulados en la atmósfera retienen el calor proveniente de la radiación, por lo que el constante aumento de gases producido por actividades antrópicas acelera y retiene mayor cantidad de radiación. La radiación retenida es transferida a los océanos, produciendo un aumento de temperatura del agua, lo que a su vez, implica un aumento de la temperatura global del planeta.

Este aumento de la temperatura a nivel global, y particularmente en la superficie del mar, amplifica los efectos del fenómeno de transmisión de calor entre el oceánico y atmósfera, ocasionando una oscilación de temperatura más drástica del fenómeno de ENOS. En consecuencia, las intensas precipitaciones producidas por el Fenómeno del Niño, se ven amplificadas por el Cambio Climático, generando una escorrentía superficial anómala, que se traduce en grandes inundaciones y remociones en masa que afectan a distintas regiones del planeta. Así también, con la intensificación del fenómeno de la Niña, se amplifican las sequías y, en consecuencia, el estrés hídrico (cuando la demanda de agua es mayor a la cantidad de agua disponible).


¿Cómo afectará el Cambio Climático a las personas?

El Dr. Scott Power, líder de la Oficina de Meteorología en Australia, asegura que a futuro, el fenómeno de ENOS se seguirá intensificando en respuesta al Cambio Climático. Otros investigadores de la Ocean University de China y de la Universidad de Hawái, concuerdan con esta idea y plantean que su frecuencia, intensidad e impacto en América podría ser cada vez más mayores, pensando en un plazo de unas cuantas décadas.

Resulta obvio que nos enfrentamos a diversos peligros geológicos que, si bien existen de forma natural, pueden verse incrementados en respuesta al Calentamiento Global que afecta especialmente a regiones susceptibles al fenómeno de ENOS. Para poder minimizar los riesgos que afectan a la población, es esencial que como sociedad tengamos una percepción real de los diferentes peligros a los que se encuentra expuesta la población.

Para ello, debemos conocer las diferentes zonas susceptibles de inundación, remociones en masa o escasez hídrica. En este sentido, es necesario que exista una planificación territorial preventiva, en que se tengan en cuenta los peligros geológicos e hidrometeorológicos y también considerar la disponibilidad de recursos hídricos para promover un desarrollo urbano sustentable y sostenible.


¿Qué consecuencias ha tenido ENOS para Chile?

A lo largo de los años el fenómeno de ENOS ha provocado intensas inundaciones y diversos eventos de remociones en masa, que han causado miles de damnificados y centenares de víctimas fatales. Uno de los casos más destacados, ocurrió en Antofagasta en 1991. Intensas precipitaciones produjeron un aluvión (remoción en masa tipo flujo, extremadamente rápido) que provocó la muerte de 91 personas y dejó 19 desaparecidos, 70 mil damnificados y 6 mil casas destruidas. Más recientemente, en el año 2006, Concepción se vio afectada por intensas precipitaciones que dejaron la ciudad inundada y, con ello, 22 personas fallecidas y múltiples daños en infraestructura y viviendas. El último gran evento tuvo lugar en Copiapó en el año 2015, cuando las torrenciales precipitaciones provocaron un aluvión que ocasionó la muerte de 28 personas y dejó 59 desaparecidos, además de numerosos daños por destrucción de viviendas, caminos e instalaciones públicas.

Chile en conjunto a los países que conforman la CEPAL (Comisión Económica para América Latina y el Caribe) ha generado diversos objetivos para promover un desarrollo económico, social y ambientalmente sostenible de América Latina y el Caribe, uno de los objetivos que tiene como fin adoptar medidas urgentes para combatir el cambio climático es el Objetivo 13 “Acción por el clima”, el cual tiene como fin fortalecer la resiliencia y la capacidad de adaptación a los riesgos relacionados con el clima y los desastres naturales en todos los países. Los países que conforman la CEPAL tienen conocimiento de los diferentes eventos que provocará el Cambio Climático, por lo que, como sociedad también debemos formar una conciencia entorno a ello, de esta manera comprender y analizar los diferentes avisos que nos ha entregado la Tierra.