DESBORDES DE LAGOS GLACIARES EN CHILE: ¿PELIGRO FUTURO O INMINENTE?

Por: Kristian Agurto V. – Estudiante de Geología, Universidad Católica de Temuco

Las inundaciones por desbordes de lagos glaciares, conocidos internacionalmente como GLOF (acrónimo del inglés Glacial Lakes Outburst Floods) son procesos súbitos donde grandes cantidades de agua y sedimento son liberadas desde lagos formados por el derretimiento de glaciares principalmente en la alta cordillera. Estas inundaciones resultan del desborde de estos lagos por el desprendimiento repentino de parte de un glaciar que cae dentro de él rebalsando su capacidad máxima y donde, en la mayoría de las ocasiones, el flujo es transportado velozmente por los ríos principales de valles cordilleranos e inundando todo a su paso a medida que bajan por estos. En los últimos 200 años en países de Asia como China, Nepal, Bután, Pakistán, India y Tajikistán se han registrado cientos de GLOF y los recientes estudios satelitales permiten determinar zonas de potencial desborde.

En Chile se dan condiciones climáticas particulares para que se generen estos eventos tales como la alta cantidad de lluvias al año, las temperaturas promedio inferiores a 18°C y la precipitación que, producto del calentamiento global, ocurre en forma líquida en vez de sólida (nieve).  Estas condiciones climáticas pueden generar desbordes de lagos glaciares, un peligro que ocurrirá tarde o temprano como consecuencia de la poca recuperación que presentan las masas glaciares debido al poco aporte de nieve que en cierta medida es beneficioso para la conservación de estos. De hecho, ya han ocurrido aproximadamente 20 eventos GLOF en la Patagonia, el último ocurrido el 23 de febrero de 2021, el cual destruyó las viviendas y ganadería de siete familias que vivían en el valle del río Huemules, región de Aysén.

Aunque estos eventos no han tenido una gran repercusión mediática como los terremotos o aluviones, es importante que como habitantes de un territorio conozcamos los peligros geológicos a los que estamos expuestos, ya que en la mayoría de las ocasiones estos peligros se transforman en un gran riesgo para las personas. Y sí, aquí es necesario hacer una pausa y conocer que peligro y riesgo no son sinónimos ni significan lo mismo. El peligro es simplemente un acontecimiento que puede suceder y pasar desapercibido de la población, mientras que cuando este llega a afectar la vida de las personas o causa daños materiales el peligro se transforma en riesgo. El riesgo considera la vulnerabilidad como un componente importante, y es en este concepto donde entramos las personas, las edificaciones, el ganado, y pertenencias en general que pueden verse afectadas por la ocurrencia de un determinado peligro como aluviones, terremotos, tsunami, erupciones volcánicas, entre otros. Ante esto, la sociedad junto a sus gobernantes debemos ser parte de una buena planificación del territorio y disponer de medidas de mitigación/prevención ante un desastre por GLOF.


¿Cómo se desarrolla un GLOF?

Lo interesante de los procesos GLOF desde el punto de vista de la prevención de desastres es su comportamiento, porque el conocimiento de ciertos parámetros geológicos puede permitir que sean incluso predecibles. Los parámetros pueden ser: el tipo de roca y su estabilidad, la presencia de fallas activas en el área, los períodos de derretimiento glacial, y la dinámica y evolución del cambio climático.

La gran tarea de las geociencias en tiempos actuales es transmitir el conocimiento a la comunidad de una manera sencilla y práctica, lo cual resulta complejo cuando ocurren peligros geológicos súbitos como los GLOF. Sin embargo, en un ejercicio muy sencillo de observación y tacto podemos darnos cuenta de que hay distintas rocas en nuestros suelos, algunas más oscuras y otras más claras lo que va de la mano con su peso relativo y forma. Existen rocas que son más duras que otras y lo sabemos con el solo hecho de golpearlas contra una superficie. En este contexto, rocas formadas por arena o fango llamadas “rocas sedimentarias” serán mucho menos resistentes a los impactos de un deslizamiento que una roca formada por el enfriamiento de lava luego de una erupción volcánica, por ejemplo. Igualmente, muchas rocas son grandes y macizas utilizadas comúnmente en azulejos o en las tan conocidas mesas de “granito”, rocas ígneas plutónicas que gracias a su naturaleza son firmes y muy resistentes a los embates del agua y viento. Así también, hay rocas altamente duras y macizas donde es posible observar pliegues o minerales en forma de láminas llamadas “rocas metamórficas” por lo general encontradas en zonas costeras. Entonces, ¿es importante saber un poco de rocas? Claro que sí, quizás no en una medida detallada pero sí conocer a grandes rasgos qué rocas conforman el suelo de nuestras viviendas o lugares de trabajo, y esta tarea es una responsabilidad que debemos tomar colectiva e individualmente porque puede salvar nuestra vida ante un eventual proceso de desborde de lago glaciar. En la alta montaña encontramos muchas rocas macizas y firmes que actúan de vasija contenedora de lagos originados por deshielos glaciares, pero en muchos lagos las rocas son muy blandas y fácilmente disgregables donde el agua solo está represada por una débil capa de sedimentos que puede colapsar en cualquier momento, y aquí es donde debemos tener cuidado. En nuestra Patagonia, fría y hermosa, radiante por sus paisajes de hielos eternos coronados por montañas y glaciares, se esconde este peligro inminente.  

    

Casos de estudio: Riesgo de GLOF en región de Aysén.

Actualmente, existen muchos lugares en las regiones de Aysén y Magallanes propensos a sufrir un GLOF, basta solamente con aumentar las precipitaciones para causar que un lago se desborde producto del debilitamiento de la capa de sedimentos que los represa. Algunos de los lugares mencionados son los sectores de Santa Clara al sureste del Glaciar Exploradores y Puerto Huemul al sur del Glaciar Steffen, ambos en la región de Aysén.

Santa Clara es un sector rural localizado en el límite de las comunas de Chile Chico y Aysén, y se ubica a cerca de 20 km al sureste del Glaciar Exploradores conectado a este sector por el extenso río que nace desde el Lago Bayo. El peligro identificado es que una parte del Glaciar Exploradores caiga dentro del Lago Bayo produciendo su desborde repentino. Solo bastarían un par de horas para que el agua desbordada aumente el caudal del río e inunde el camino existente destruyendo todo a su paso y dejando en alto riesgo a las familias residentes en el sector Santa Clara. El problema es que esto no tan solo puede ocurrir con el Lago Bayo pues a unos 13 km al sur se encuentra un pequeño lago situado sobre la superficie de un glaciar que igualmente podría experimentar un fenómeno GLOF si tuviera rompimiento de glaciar en el futuro.

El evento GLOF del glaciar Steffen es muy reciente.  Este fenómeno se produce por el mismo mecanismo descrito anteriormente, pero la diferencia recae en que este glaciar permanentemente está registrando rompimiento de alguna porción de su masa. El 23 de febrero de este año, siete familias perdieron sus hogares, cultivos y ganadería por la ocurrencia de este fenómeno que se creía aislado y lejano de ocurrir en una zona tan extrema, y afortunadamente no hubo pérdida de vidas humanas gracias al monitoreo constante realizado por instrumental de la Dirección General de Aguas a través de la Unidad de Glaciología y Nieves.


Aprendiendo lecciones

El fenómeno GLOF ocurrido en febrero del 2021 pasó desapercibido porque no afectó a un gran número de habitantes, pero cabe hacerse la pregunta: ¿y si ocurre en una zona densamente poblada? ¿tenemos las herramientas para detectar si un GLOF está a punto de ocurrir? Hoy podemos anticiparnos con pequeñas herramientas, tales como saber si tengo lagos glaciares cerca, si están conectados con un río, si la pendiente es elevada, si la roca parece débil, si las lluvias aumentan o si el volumen de agua está al borde del colapso, son pequeñas señales que marcarán la diferencia en el futuro porque nos permitirán prevenir.

Este artículo, más que una cátedra científica tiene como fin educar a nuestra sociedad en la difusión de peligros tan desconocidos como los GLOF y lo más importante es que, leído este artículo usted pueda tomar decisiones de manera rápida para así el día de mañana no lamentar víctimas fatales y daños catastróficos producto de los GLOF. El mayor fruto que podría tener este artículo es una sociedad que aprendió a caracterizar los peligros de su territorio y comprendió que la planificación de nuestros espacios públicos, privados y recreacionales es fundamental para que el peligro no se vuelva siempre un riesgo.